miércoles, 22 de octubre de 2014

Un rayito de esperanza

Este verano he tenido una gran oportunidad de estar en una escuela de verano como me decian mis niños, la mayoría andaluces con mucho arte, su maestra de verano.
Han sido practicamente tres meses de un aprendizaje continuo.
Sin embargo señalaría Julio , que mas que un mes, me pareció un año. Lo viví muy intensamente tanto para lo bueno como para lo malo. Muchos recuerdos los tengo grabado a fuego, muchas palabras, muchos gestos... era la primera vez que trabajaba de ese modo. La teoría la llevaba tan preparada que en ese aspecto no estaba nerviosa, la cosa es que la practica me llevo a desear quemar todos mis apuntes de la carrera menos mal que estaban a 600 km.
Ahora todos esos recuerdos me vienen a la cabeza, como en un momento llegue a tener a 27 personitas de 2 a 5 años metidos en una clase, cada uno con unas necesidades a veces muy dispares. Recuerdo como lo que tenia preparado para ese dia se trasformaba desde que entraban por la puerta, recuerdo como los mas mayores me tendian la mano para ayudarme, recuerdo como cuando tenia un segundo y respiraba miraba alrededor y me salía una gran sonrisa. Me equivoque muchas veces pero nunca dude en que lo arreglaría...
Dicen que " Quien se sarna con gusto, no pica"  aunque yo sea muy española , lo digo porque me encanta quejarme...estaba encantada. Digo que ahora me vienen todos estos recuerdos tan grabados con fuego muy dentro de mi, porque no hace mucho que me encontre con una madre de uno de mis niños y me dijo algo que para ella puede que no tenga mas importancia que una anécdota graciosa pero a mi es como una palmadita en la espalda que necesitaba
-" Desde que mi hijo a vuelto al cole , cada dia me dice que el quiere ir a la clase de la profe Barbara. Le hiciste mucho bien" 
Para mi fue su hijo el que me enseño a sonreír ante las dificultades, su hijo es un ejemplo de que si se quiere se puede. El tiene un  retraso madurativo al que esta plantando cara con un esfuerzo  y unas ganas que mas me gustaría tener a mi y sus otros 26 compañeros que recibían encantados sus besos.
Quiza tenga solo 23 años, quizá tenga que madurar mucho todavía, quizá...lo unico que se es que quiero equivocarme mucha veces para llegar a formar parte de la vida de muchos mas niños.

lunes, 6 de octubre de 2014

¿Huir?

Llevo tiempo dando le vueltas a una misma idea, a levantarme un buen dia y decir a voz en grito

-¡SE ACABO! este no es mi sitio, me vuelvo a mi casa.

Sin embargo no tardo ni un segundo en venirme abajo, las primeras veces lloraba como si no hubiese mañana, ahora ya intento enumerar me las razones por las que tengo que seguir adelante. Los días van pasando, y en ocasiones me encuentro hablando sola  en voz alta lo que me gustaría poder decir sin miedo... y esto, si que es raro.

Me han roto el corazón,  he sufrido  aunque de  manera distinta  con 16 años que con 22. Noches sin dormir, sin ganas ni de salir de casa pasando por cada una de las fases: aceptación, rabia y superación. Por lo que se que no es cuestión de horas o días a veces es cuestión de meses...incluso años para poder volver a mirar a los ojos a quien lo hizo sin trasmitir rabia.
Sin embargo cuando se te rompe el corazón por una decepción muy grande, cuando recuerdas como te desplomaste en el suelo , llorando e implorando que todo fuese un sueño, temblando de miedo y perdida... no es fácil salir de la fase de rabia.
Vives mintiéndote a ti misma, ya que no puedes evitar seguir viendo a esa persona, diciendo que te da igual pero en verdad solo su presencia te pone nerviosa, cada conversación con ella aunque sea superficial hace que eches hasta la primera papilla. Cuanto menos sabes de ella mejor, porque ese momento que hizo que tu corazón se rompiese, es una herida aun abierta en tu interior.

Y hoy,  siento que para cerrar esa herida,quiza tenga que echar para correr hacia otro lado...